Nada como ver una película tan anti-IA como “Buena suerte, diviértete, no mueras”. Evidentemente, se trata del tipo de historia que pareciera haber sido hecha justamente para mí; no solo se siente como una suerte de advertencia sobre lo que podría llegar a pasar con nuestra sociedad si seguimos siendo seducidos por la IA generativa y todo tipo de tecnología de similar corte. Sino que también funciona como una buena película de ciencia ficción y comedia negra, que además no debería sentirse como una lección para aquellos que, quizás, no compartan mis opiniones. “Buena suerte, diviértete, no mueras” es alocada, excéntrica y por momentos absurda, y funciona gracias a que utiliza dicho tono para transmitir temas serios y relevantes.
“Buena suerte, diviértete, no mueras” representa, además, el retorno del gran Gore Verbinski al cine. Luego de quince años sin hacer nada, el director de las tres primeras películas de “Piratas del Caribe” nos trae una experiencia diferente a todo lo que ha hecho antes, y que se ve beneficiada por un imaginativo guion escrito por Matthew Robinson. Lo que muy bien podría haber terminado siendo una cinta repetitiva y ridícula (en el mal sentido), bajo la dirección de Verbinski se convierte en algo muy entretenido, que no deja de sorprender a su público durante poco más de dos horas. De muchas cosas se le puede acusar a “Buena suerte, diviértete, no mueras”, pero jamás podrán decir que es previsible o sosa.

“Buena suerte, diviértete, no mueras” comienza con la llegada del Hombre del Futuro (un excelente Sam Rockwell) a un restaurante en Los Ángeles. Vestido con una parca transparente y todo tipo de aparatos electrónicos, dicho personaje les dice a todos los comensales del lugar que ha venido de un futuro apocalíptico, en el que una IA ha destruido a la mitad de la población de la Tierra, y que está en busca del grupo de personas que lo ayudará a salvar la humanidad.
Es así que termina aliándose con un variopinto grupo de personajes: primero está Susan (Juno Temple, de “Ted Lasso”), quien acaba de perder a su hijo en un tiroteo escolar. Luego, está Ingrid (Haley Lu Richardson), la primera chica de la historia en ser alérgica a la tecnología (especialmente al Wi-Fi y los celulares). También tenemos a Mark (Michael Peña) y Janet (Zazie Beetz), una pareja de profesores escolares que días atrás se encontraron con un grupo de estudiantes adictos al teléfono y sorprendentemente agresivos. Y finalmente, están Scott (Asim Chaundhry), un escéptico conductor de Uber, y Marie (Georgia Goodman), quien estaba en el restaurante solo porque se moría por comer un pay. Juntos, tendrán que seguir al Hombre del Futuro en su plan, confiando en que no esté completamente loco.
“Buena suerte, diviértete, no mueras” es el tipo de película que le exige bastante a su espectador. Le exige creerse una premisa bastante alocada; le exige creerse todo tipo de situaciones excéntricas, y le exige conectar con una narrativa que, a pesar de ser de género, tiene bastante en común con la realidad en la que vivimos. Las primeras dos exigencias son quizás las más complicadas; si, por ejemplo, la pasaron mal con “Todo en todas partes al mismo tiempo”, puede que no disfruten mucho de este nuevo filme (aunque valgan verdades, lo último de Verbinski no llega tan lejos como la película de los Daniels). Y si le tienen aversión a giros narrativos ligeramente aleatorios, probablemente querrán salirse del cine antes de que la cinta acabe.

No obstante, es en la tercera exigencia donde encuentro lo más valioso de “Buena suerte, diviértete, no mueras”. Porque es ahí donde se encuentra el mensaje central de la película: no necesariamente anti-tecnología, pero ciertamente anti-abuso de la IA y de la gratificación instantánea que se encuentra en las redes sociales y en la adicción al smartphone. Evidentemente, lo que sucede acá probablemente no pasará en la vida real, y sin embargo, los eventos de la película se pueden considerar como una suerte de metáfora de las consecuencias de la exposición prologanda a aquella pantallita tentadora y llena de (ugh) “contenido”. Como todo buen “cuento de advertencia”, “Buena suerte, diviértete, no mueras” utiliza la fantasía para decirnos algo sobre nosotros y el mundo en el que vivimos.
No obstante, la película nunca se termina sintiendo aleccionadora ni mucho menos. Es verdad que conecté con ella porque, al parecer, Verbinski y Vuestro Servidor estamos en la misma página, pero creo que incluso aquellos que no hayan reflexionado mucho sobre el rol de las redes sociales y los videos generados por IA en la sociedad de ahora lograrán disfrutar de “Buena suerte, diviértete, no mueras”. Eso se debe a que se trata de una experiencia frecuentemente graciosa, deliciosamente inesperada e inmensamente creativa. Sí, cuenta con ciertas (y evidentes) limitaciones presupuestales, así como un final algo anticlimático, pero aquellos defectos no son suficientes como para arruinar la experiencia de ver la película.

Además, ayuda que la cinta cuente con un reparto de lujo. El siempre infravalorado Sam Rockwell convierte al Hombre del Futuro en un personaje entrañable; de pasado misterioso (pero eventualmente relevante) y de considerable carisma, por más que luzca como un vagabundo. Y de los personajes secundarios, destacan Michael Peña y Zazie Beetz (a quien quizás vieron hace poco en “Te voy a matar”) como un par de profesores de colegio sorprendidos por la adicción de los chicos al teléfono (algo con lo que ciertamente puedo empatizar), y Haley Lu Richardson (quien va convenciendo más con cada nuevo rol) como la chica perfecta para cumplir con la misión que nuestro protagonista le otorga.
Siempre da gusto ver una buena película original en cines, que no tenga ningún tipo de vínculo con alguna franquicia o saga ya existente. Y especialmente cuando se siente tan relevante para nuestros tiempos como “Buena suerte, diviértete, no mueras”. Lo que tenemos acá es un filme que, a través de una narrativa llena de giros y personajes memorables, nos advierte sobre los peligros de la IA descontrolada, así como la adicción a las redes sociales que ya de por sí están afectando nuestra capacidad de concentración y conexión con el mundo real. Súmenle a eso un excelente reparto (especialmente Sam Rockwell) y un par de creativas escenas de acción, y “Buena suerte, diviértete, no mueras” se convierte rápidamente en una experiencia ligeramente fallida pero recomendable. No creo que volvamos a ver una cinta como esta en el cine en un buen tiempo… así que aprovechen y vayan a verla de una vez.
Crítica de Sebastián Zavala Kahn
Comunicador audiovisual y crítico de cine. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP; Maestría en Artes de MetFilm School en Londres; miembro de la APRECI —Asociación de Prensa Cinematográfica—, la OFCS – Online Film Critics Society y la IFSC – International Film Society Critics, y crítico oficial de Rottentomatoes.com. Integra el staff de las webs de Nintendo Pe, Cinencuentro y Ventana Indiscreta. Maneja la cuenta de cine SebaZavaReviews desde el 2012. Cofundador de NoEsEnSerie.com y FotografíaCalato.com, y coautor del libro Videogames You Will Never Play, del colectivo Unseen64.

