Crítica: “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura»La experiencia en general es entretenida, pero a la vez, la película se siente demasiado desordenada y saturada

Sebastián Zavala Kahn
Sebastián Zavala Kahn

Crítico de cine

“Doctor Strange en el Multiverso de la Locura” es la más reciente entrega de la Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel —pero es, también, la secuela de la primera cinta de “Doctor Strange”, y tiene conexiones con series de streaming como “WandaVision”, y películas previas como “Spider-man: Sin camino a casa”. Lo bueno, en todo caso, es que a pesar de todos estos “requerimientos”, un neófito o neófita igual puede disfrutar de la película, entendiendo la trama sin problemas, y solo perdiéndose de algunos detalles. Lo malo, sin embargo, es que “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura” introduce nuevos conceptos e ideas a cada rato, saturando al espectador a pesar de contar con una narrativa relativamente sencilla.

Lo cual es una pena, porque de cuando en cuando, el director Sam Raimi logra otorgarle algo de estilo a la película, inyectándole elementos (muy ligeros) de terror, usando su cámara de manera enérgica para diferenciar al filme de otras entregas de la franquicia Marvel. Lamentablemente, se siente como un esfuerzo loable pero no del todo satisfactorio —como si Raimi no pudiese pelear con un guion que se siente incompleto, y como si no pudiese balancear sus propios intereses con las múltiples referencias a otras películas y personajes. El resultado final, pues, termina siendo entretenido, pero a la vez, increíblemente desordenado y por momentos frustrante. El multiverso, lógicamente, está presente en “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura”, pero de loco no tiene mucho.

Curiosamente, “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura” comienza en medio de una aventura en otro universo, con America Chávez (Xochitl Gómez) escapando de una criatura que la quiere matar para adueñarse de su poder. Es así que se transporta al universo de “nuestro” Doctor Strange (Benedict Cumberbatch), quien la logra salvar con la ayuda del nuevo Hechicero Supremo, Wong (Benedict Wong). Ya más tranquilos, la chica les explica que ella tiene el poder de moverse de universo en universo, razón por la que está siendo perseguida.

Interesado en ayudarla, Strange decide visitar a Wanda Maximoff (Elizabeth Olsen), quien lamentablemente termina revelándole la verdad: es ella la que está persiguiendo a America, empecinada en quitarle sus poderes —lo cual acabaría con la vida de la chica— para poder ir a un universo en donde sus hijos pequeños estén vivos. Consciente de que esto no puede suceder, Strange, Wong y America se adentran en una aventura multiversal, en busca de alguien o algo que pueda ayudarlos a detener a Wanda, y a salvar la vida de esta nueva superheroína.

Lo mejor de “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura” es que es una película de poco relleno y ritmo relativamente enérgico; mientras que otros blockbusters intentan sentirse lo más “épicos” posible, manejando metrajes excesivamente largos, la más reciente película de Raimi se conforma con una duración de 120 minutos, incluyendo la mayor cantidad de trama y personajes en el menor tiempo posible. Esto le permite a la película avanzar de manera acelerada —pero felizmente no confusa—, pero a la vez, saturar un poco al espectador, como se mencionó líneas arriba. Por momentos, uno desea que la película se tome su tiempo para quedarse con sus personajes y explorar sus motivaciones y deseos, pero Raimi no parece estar demasiado interesado en hacer eso.

Elizabeth Olsen as Wanda Maximoff in Marvel Studios’ DOCTOR STRANGE IN THE MULTIVERSE OF MADNESS. Photo courtesy of Marvel Studios. ©Marvel Studios 2022. All Rights Reserved.

Consideren, si no, el que Wanda sea el personaje más interesante de “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura”, pero que a la vez, no esté particularmente bien utilizada. El filme podría haber explorado sus frustraciones y la manera en que está confrontando el duelo de manera interesante —como, de hecho, intentó hacerlo “WandaVision”—, pero en vez de hacer eso, la trata como la villana de turno —sí, una con intenciones y motivaciones relativamente comprensibles, pero que nunca llega a convertirse en una antagonista multidimensional (ja). Ayuda, en todo caso, que Elizabeth Olsen se “mande con todo” con su actuación, interpretado a Wanda como una mujer dolida y de inmenso poder, que simplemente quiere algo de felicidad en su vida luego de tanto dolor y muerte.

Como siempre, Benedict Cumberbatch está muy bien como Strange, por más de que no cuente con un desarrollo tan interesante (o frustrantemente incompleto) como el de Wanda. Resulta entretenido, en todo caso, verlo interpretar a diferentes versiones del personaje en diferentes universos, desde un Strange un poco más egoísta, hasta uno que no está del todo vivo. Benedict Wong, como siempre, resalta como el siempre valiente Wong, y Xochitl Gómez hace un buen trabajo como America Chávez, una chica de inmenso poder que, inicialmente, no cree mucho en sí misma, y que tiene que aprender a aceptar su pasado y sus poderes para poder enfrentar al futuro. Adicionalmente, el que cuente con dos mamás es un buen paso adelante para la representación; solo espero que, como muchos otros elementos en “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura”, sea algo que se explore más a detalle en películas futuras.

¿Y qué hay de Raimi, el auteur que hizo de las películas de “Spider-man” con Tobey Maguire (bueno, al menos las primeras dos) experiencias tan únicas? Por más de que su estilo se ponga en evidencia muy ocasionalmente —especialmente hacia el final de la película, cuando intenta incluir más elementos de horror—, no es que logre convertir al filme en algo súper diferente a la película promedio de Marvel. La utilización del multiverso pudo haber sido más imaginativa, por ejemplo —destaca una breve secuencia donde Strange y America pasan por diferentes universos en poco tiempo; ¿por qué no hubo más de eso?—, y las secuencias supuestamente “de miedo” carecen de la intensidad vista antes en la filmografía de Raimi. En todo caso, me gustó la manera en que trató a ciertos personajes secundarios —más que nada los cameos inesperados—; es algo que seguro enfurecerá a ciertos fans, pero que para vuestro servidor, demuestra lo despiadado que pudo haber sido Raimi en el resto de la película.

A final de cuentas, sin embargo, “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura” se siente como una experiencia llena de lore y acción e información relacionada a los cómics y efectos digitales de buena calidad, pero que no logra hacer demasiado con su historia. Muchos “eventos” se llevan a cabo, pero muy poco es explorado en relación a Strange y Wanda como personajes. Puede que suene algo pretencioso, pero consideren, si no, películas como “Spider-man: Sin camino a casa” que, sin llegar a ser perfectas, se centran muchísimo en su protagonista, llevándonos a través de un viaje que logra cambiarlo y obligarlo a madurar. “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura” podría haber manejado un buen balance entre desarrollo de personajes y locuras visuales —de hecho, ¡la primera película de “Doctor Strange” hizo eso, precisamente!—, pero desgraciadamente, ese no terminó siendo el caso.

No quiero sonar demasiado negativo, porque tampoco es que “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura” sea una mala película. La experiencia en general es entretenida, manejando un buen ritmo e incluyendo secuencias de acción divertidas y algunos cameos sorprendentes (a excepción de uno que fue arruinado por el último tráiler del filme). Y no se puede negar que Raimi, al menos, intenta inyectarle un poco de su estilo a la cuestión (hasta poniendo al gran Bruce Campbell en un par de escenas, porque no podía ser de otra forma). Pero a la vez, la película se siente demasiado desordenada y saturada, como una versión incompleta de un filme que pudo ser más interesante y atrevido, pero que hubiera necesitado de un mayor tiempo de preproducción para terminar de cuajar. “Doctor Strange en el Multiverso de la Locura” no está mal, pero sugiero que moderen sus expectativas antes de ir a verla.

Crítica de Sebastián Zavala Kahn

Comunicador audiovisual y crítico de cine. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP; Maestría en Artes de MetFilm School en Londres; miembro de la APRECI —Asociación de Prensa Cinematográfica—, y la OFCS – Online Film Critics Society, y crítico oficial de Rottentomatoes.com. Integra el staff de las webs de Nintendo Pe, Cinencuentro y Ventana Indiscreta. Maneja el blog de cine Proyectando Ideas desde el 2012. Cofundador de NoEsEnSerie.com y FotografíaCalato.com, y coautor del libro Videogames You Will Never Play, del colectivo Unseen64.

Web: www.sebastianzavala.com
Twitter: @sebastianzavala