Jessica Chastain es una gran actriz; creo que pocas personas pueden negarlo. Jessica Chastain no tiene una filmografía perfecta; creo que prácticamente ningún actor o actriz tiene una. Pero a la vez, Jessica Chastain siempre da una muy buena actuación (sí, incluso en “X-Men: Dark Phoenix”). Puede que no siempre cuente con el mejor material, pero al ver una nueva cinta con Jessica Chastain de protagonista o antagonista, al menos sabremos que dará todo de sí.
Lamentablemente, ni siquiera Jessica Chastain puede salvar a “Madre siniestra”.
El concepto, basado en la novela de Josh Malerman, no carece de potencial: una niña llamada Bela (Arabela Olivia Clark) está siendo acosada por un ente que se hace pasar por su siempre ocupada madre, Úrsula (Jessica Chastain), y que, al parecer, la quiere absorber o algo así. Evidentemente, al principio nadie le cree, pero una vez que tanto su mamá como su papá, el amo de casa Russ (Jay Duplass), son testigos de lo que el demonio es capaz de hacer, se dan cuenta de que deben deshacerse de él.

Lamentablemente, parece que la entidad no descansará hasta que la niña le diga que sí a sus siniestros pedidos. Primero, la familia escapa de casa, pero eso no funciona. Luego, se van donde el mejor amigo de Russ, el sospechoso Frank (Arian Moayed), pero ahí las cosas también terminan yéndose al demonio. Y finalmente, Úrsula acepta ir a donde su madre, Ruth (la gran Karen Allen), que al parecer tiene amigos cazadores de espíritus. Pero sin importar a dónde vayan, el demonio continúa siguiendo a la pequeña Bela, lo cual no hace más que drenar a la familia de esperanza.
Una película de terror no tiene que ser consistentemente aterradora, pero al menos debe ser capaz de desarrollar una atmósfera de tensión o suspenso; es decir, debería hacer que el espectador sienta algo. Desafortunadamente, el director Rob Savage (“Host”) dirige “Madre siniestra” de la forma más exagerada posible, insertando todos los ruidos fuertes o jump scares del mundo, con la intención de hacer que el espectador se asuste constantemente. El problema con esto es que eventualmente deja de funcionar, haciendo que la cinta dé más risa que miedo; para el tercer acto, los jump scares no generaban ya nada en mí (quizás un poco de fastidio).
Por otro lado, “Madre siniestra” se mueve muy apresuradamente, lo cual no le permite a la historia desarrollarse con verosimilitud, ni a las secuencias de supuesta tensión funcionar para que el espectador se enerve. Savage muestra muy pronto a su demonio, lo cual hace que ni su aspecto ni sus acciones sean una sorpresa, y eventualmente llega a depender demasiado de efectos visuales digitales de cuestionable calidad para mostrarlo como una criatura monstruosa. Ni una muerte inesperadamente gory logra distraer al espectador, haciendo que olvide lo tedioso que es todo (en todo caso, sí hace que piense en lo traumada que va a terminar Bela después de todo esto).

Chastain, como se dio a entender líneas arriba, sale bien parada de “Madre siniestra”. Su actuación doble, primero interpretando a una insegura y deshonesta Úrsula, y luego al demonio del título, le otorga, al menos al inicio, una dimensión interesante al filme, que podría haber desarrollado temas de dualidad de forma interesante (evidentemente no lo hace). La pequeña Arabela Olivia Clark, por su parte, convence como la fuerte e inteligente Bela. Jay Duplass hace lo que puede con el rol aburrido de Russ, y aunque da gusto ver a Karen Allen en un filme que nada tiene que ver con “Indiana Jones”, me hubiese gustado que le dieran algo más para hacer que darle un discurso inspirador a su nieta.
Al final, pues, “Madre siniestra” trata (se supone) sobre la honestidad; sobre cómo la gente que nos quiere puede cometer errores y nos puede hacer daño y sobre cómo resulta imposible proteger a nuestros seres queridos de todo. No son malos temas, pero son presentados de forma torpe por el guion, con toda la sutileza de una explosión nuclear y sin integrarlos bien en las acciones del demonio acosador. El final de la película, además, aunque apropiado en tono para una propuesta de terror, no satisface y más bien parece ir en contra de lo planteado a nivel narrativo por el filme (y de las decisiones finales tomadas por una muy valiente Bela).
“Madre siniestra” es una película sin norte; una propuesta que parece creer que lo único que se necesita para asustar a un público son ruidos fuertes o apariciones repentinas, y que abusa del CGI para intentar presentar imágenes perturbadoras (que lamentablemente no perturban para nada). Las actuaciones son buenas y uno que otro plano y transición de escena llaman la atención, pero fuera de eso, no hay nada recomendable en “Madre siniestra”. Puede que por un ratito resulte divertido ver a Chastain comportarse como demonio, con sus sonrisas exageradas y movimientos inhumanos, pero hasta eso llega a aburrir. Y para desgracia de Savage y compañía, “Madre siniestra” no tiene nada más para ofrecer.
Crítica de Sebastián Zavala Kahn
Comunicador audiovisual y crítico de cine. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP; Maestría en Artes de MetFilm School en Londres; miembro de la APRECI —Asociación de Prensa Cinematográfica—, la OFCS – Online Film Critics Society y la IFSC – International Film Society Critics, y crítico oficial de Rottentomatoes.com. Integra el staff de las webs de Nintendo Pe, Cinencuentro y Ventana Indiscreta. Maneja la cuenta de cine SebaZavaReviews desde el 2012. Cofundador de NoEsEnSerie.com y FotografíaCalato.com, y coautor del libro Videogames You Will Never Play, del colectivo Unseen64.

