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CRÍTICA: Hokum: la maldición de la bruja – lidiando con la culpa

CRÍTICA: Hokum: la maldición de la bruja – lidiando con la culpa

Sebastian Zavala Kahn

Crítico de cine

Si la película anterior del director-guionista irlandés Damian McCarthy, “Médium”, fue un interesante ejercicio de tensión y suspenso, su más reciente producción, “Hokum: la maldición de la bruja”, es todavía más intensa y perturbadora. Lo que tenemos acá es una experiencia frecuentemente escalofriante, que logra mezclar elementos del folclore irlandés con una narrativa vinculada al trauma, el dolor y la culpa, para desarrollar una atmósfera palpable de pavor. Sí, hay uno que otro agujero argumental, así como un par de giros quizás un poco muy obvios, pero fuera de eso, “Hokum: la maldición de la bruja” demuestra que McCarthy es, como ya lo sospechábamos desde hace un tiempo, una de las voces más interesantes del cine de terror contemporáneo.

El protagonista de “Hokum: la maldición de la bruja” es Ohm Bauman (Adam Scott, en modo serio), un novelista norteamericano que viaja a la campiña irlandesa para dejar las cenizas de sus padres en el bosque al costado del hotel donde muchos años atrás pasaron su luna de miel. Pero como Ohm evidentemente no va hasta allá para quedarse uno o dos días, logra conocer a algunos de los variopintos personajes locales. Está, por ejemplo, el administrador del hotel (y yerno del dueño), Mal (Peter Coonan). También tenemos al botones, el bienintencionado Alby (Will O’Connell). Y hasta está el misterioso guardabosques, Fergal (Michael Patric).

Pero quien termina siendo más importante es la barista, Fiona (Florence Ordesh), quien, al encontrar a Ohm haciendo… algo… en su habitación, logra rescatarlo. Pero cuando nuestro protagonista despierta en el hospital y regresa al hotel para buscar a su salvadora, resulta que esta ha desaparecido misteriosamente. Intrigado, Ohm va hablando con las figuras ya mencionadas, intentando encontrarle algún tipo de sentido al repentino desvanecimiento de Fiona. Y es así que termina, junto al “loco” del bosque de la zona, Jerry (David Wilmot), en el interior de la Suite Nupcial del hotel, la cual se supone que está embrujada y se ha mantenido cerrada por años.

“Hokum: la maldición de la bruja” se va llevando a cabo, pues, como una historia de dos identidades: la primera es más bien dramática y literal, e involucra la historia de trasfondo de Ohm, así como los enfrentamientos que va teniendo con Mal, quien resulta estar ocultando un terrible secreto. Y la segunda es, como se deben imaginar, más sobrenatural, e involucra las creencias locales sobre brujas, y al ser que parece habitar la Suite Nupcial del hotel. En una producción de menor calidad, estas dos identidades no combinarían, pero en “Hokum: la maldición de la bruja” están magistralmente entrelazadas, lo cual hace que el espectador nunca pierda el interés en la trama.

Adicionalmente, como suele pasar en el género del terror –al menos de un tiempo a esta parte–, está el conflicto interno de Ohm. Resulta que cuando era niño cometió un terrible error, el cual lo ha estado carcomiendo por años. Es en Irlanda donde decide no solo otorgarle, por fin, un lugar de descanso final a las cenizas de sus padres, sino también hacer algo respecto a la culpa que no lo deja descansar. Es así que vemos a Ohm teniendo visiones y pesadillas con su padre, lo cual eventualmente es, digamos, utilizado por el ente de la Suite para atraerlo y torturarlo. Es todo muy interesante y es manejado con elegancia por McCarthy.

Ahora, si “Médium” era perturbadora y lograba desarrollar gradualmente un buen nivel de tensión, “Hokum: la maldición de la bruja” se lleva a cabo como una experiencia de horror más tradicional, pero no por eso menos interesante. Los ruidos fuertes y jump scares en general son frecuentes, y McCarthy logra utilizar bien sus locaciones oscuras y claustrofóbicas para jugar con las expectativas del espectador, incluyendo imágenes horribles al fondo del encuadre, en medio de la oscuridad, fuera de foco, o hasta en reflejos. El director-guionista, además, continúa con algunas de las preocupaciones y fijaciones que se hicieron evidentes en filmes previos, como la utilización de personajes (y hasta criaturas) con trajes o forma de conejo.

Adam Scott hace un buen trabajo interpretando a Ohm como un novelista antipático y sarcástico, que en un inicio no cae muy bien que digamos, pero que poco a poco va demostrando estar exteriorizando el odio que se tiene a sí mismo al tratar mal a los demás. Es una interpretación seria, que además sostiene buena parte de la película sobre sus hombros (especialmente, una vez que Ohm entra a la Suite Nupcial). Y del reparto secundario, destacan Peter Coonan como el odioso Mal, Florence Ordesh como la amable Fiona, y David Wilmot como un Jerry adicto a los hongos alucinógenos (mezclados con leche de cabra), pero de intenciones sorprendentemente buenas.

“Hokum: la maldición de la bruja” no es una película perfecta; hacia el final, como suele pasar con otros ejemplares del género, se torna menos perturbadora, y hasta termina resolviéndose de forma ligeramente poco creíble. Pero fuera de eso y quizás de algún que otro jump scare que sobra, “Hokum: la maldición de la bruja” funciona. Me dejó sacudido, me dejó perturbado, y me dejó con la sensación de haber visto algo prohibido y oscuro. Si lo que quieren ver es una buena película de horror, como pocas que se hayan estrenado en meses recientes, vale la pena que le den una oportunidad a “Hokum: la maldición de la bruja”. ¡Me muero por saber qué es lo que McCarthy sacará a continuación!

Crítica de Sebastián Zavala Kahn

Comunicador audiovisual y crítico de cine. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP; Maestría en Artes de MetFilm School en Londres; miembro de la APRECI —Asociación de Prensa Cinematográfica—, la OFCS – Online Film Critics Society y la IFSC – International Film Society Critics, y crítico oficial de Rottentomatoes.com. Integra el staff de las webs de Nintendo Pe, Cinencuentro y Ventana Indiscreta. Maneja la cuenta de cine SebaZavaReviews desde el 2012. Cofundador de NoEsEnSerie.com y FotografíaCalato.com, y coautor del libro Videogames You Will Never Play, del colectivo Unseen64.

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