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CRÍTICA – M3GAN: una experiencia sádicamente hilarante

CRÍTICA – M3GAN: una experiencia sádicamente hilarante

Sebastián Zavala Kahn
Sebastián Zavala Kahn

Crítico de cine

Películas sobre muñecos que cobran vida y comienzan a matar gente hemos visto muchas —quién no recuerda, por ejemplo, a Chucky, el muñeco diabólico, especialmente ahora que cuenta con una serie de streaming bastante exitosa. Pero nada de eso quiere decir que sea imposible innovar, aunque sea ligeramente, con dicho subgénero. Ese, de hecho, es uno de los objetivos de “M3GAN”, una nueva coproducción entre Jason Blum y James Wan, que ha tomado por sorpresa a más de un cinéfilo empedernido —lo que parecía ser una propuesta relativamente modesta, ha sido muy bien recibida por el público, tanto así que la inevitable secuela ya ha sido confirmada y anunciada.

¿Qué es lo que tiene de novedoso “M3GAN”, entonces, para que la gente se haya animado a ir al cine a verla? Pues primero que nada, tengan en cuenta que NO se trata de una película de terror. Si van con la idea de asustarse o pasarla mal frente a la pantalla grande, pues quedarán decepcionados. Sí, la película cuenta con algunos momentos de tensión y suspenso, eso no se puede negar, pero en términos generales, en realidad clasificaría a “M3GAN” como un thriller de comedia negra, en donde la muerte es utilizada para desarrollar momentos sádicamente graciosos. Súmenle a esos una considerable dosis de comentario social, en el que se dice mucho sobre la adicción de la gente —y especialmente los niños— a los aparatos electrónicos, y “M3GAN” se convierte en una experiencia distinta —y muy entretenida.

La película comienza con un prólogo bastante chocante, en donde vemos como la pequeña Cady (Violet McGraw) pierde a sus padres en un accidente automovilístico. Es por eso, de hecho, que termina viviendo con su tía Gemma (Allison Williams, a quien seguramente vieron en “Get Out”), una diseñadora de juguetes que trabaja para una innovadora empresa norteamericana. Empecinada en hacer sentir mejor a la traumada pequeña, decide terminar uno de sus proyectos más ambiciosos: la muñeca M3gan, que en realidad es más como una pequeña robot que actúa de manera amigable con los niños. Habiendo impresionado a sus jefes, Gemma trae a M3gan a casa para probarla con Cady. Pero lo que comienza de manera suficientemente inocente, pronto se torna en una experiencia mucho más perturbadora y violenta.

“M3GAN” es una película absurda, y lo sabe. Lo que muy fácilmente hubiera podido tornarse en una experiencia demasiado seria, en realidad es desarrollada con un tono ligero y satírico, en donde el director y sus guionistas aprovechan al máximo su concepto central. Si no, cómo explicar el eventual destino de uno de los niños más odiosos que se hayan visto en una película Hollywoodiense, o la reacción que tienen los personajes a las habilidades de M3gan. El director Gerard Johnstone entiende que una cinta como “M3GAN” funciona mejor si acepta el hecho de que es ridícula y cursi, lo cual resulta en una experiencia innegablemente entretenida, donde, por momentos, resulta satisfactorio ver a la robot cargándose a sus víctimas (sí, sí, suena un poco sádico, pero es parte de la propuesta).

De hecho, la única que parece estar tomándose las cosas en serio es la Gemma de Allison Williams, lo cual funciona hasta cierto punto. Ella es quien nos lleva de la mano a través de esta historia, y es ella quien pasa por uno de los arcos de personaje más interesantes del filme —pasando de ser una tía un poco apática y con cero experiencia con los niños (irónico, considerando su trabajo), a ser alguien que termina entendiendo lo que los niños necesitan para tener una vida feliz. Por su parte, Violet McGraw está muy bien como Cady, mostrándonos la manera en que va reaccionando al trauma de haber perdido a sus padres. En cierto momento, se convierte en una niña verdaderamente berrinchuda y muy dependiente de M3gan, lo cual ayuda a que la presencia de la muñeca se sienta incluso más perturbadora.

Por más de que la película sea un vacilón, y los vaya a hacer reír varias veces —mi escena favorita: una que involucra a un detective investigando las muertes que se llevan a cabo cerca de la casa de Gemma—, igual cuenta con ciertos momentos de tensión. M3gan es una verdadera Terminatrix, un enemigo formidable y extremamente difícil de destruir, lo que la convierte en una fuerza de la naturaleza cada vez que se enfrenta a un ser humano (muchos de ellos verdaderamente nefastos, siendo honesto). Eso sí, se nota que la película comenzó como una propuesta mucho más sangrienta y agresiva —muchas de las muertes se sienten censuradas, con la cámara alejándose de los actos violentos, o paneando a un costado para que no veamos bien cómo M3gan acaba con su víctima. No es por nada, pero me encantaría ver una versión “Unrated” de “M3GAN”.

Fuera de las muertes y el desarrollo bastante sólido de los personajes centrales, “M3GAN” tiene bastante que decir sobre el rol de los aparatos electrónicos en nuestro día a día. Solo basta con decir, por ejemplo, que muchos se negarán a comprarse un Amazon Alexa o cualquier otro aparato inteligente luego de ver la película. Pero aparte de eso, resulta interesante —y por momentos desesperante— ver a Cady dependiendo tanto de la tecnología; primero de aparatos como el iPad, y luego, por supuesto, de la mismísima M3gan. No creo que “M3GAN” está completamente en contra de la tecnología; simplemente está diciendo que debe ser utilizada con cautela, con medida, como para que no desarrollemos una adicción incontrolable.

“M3GAN” es, pues, una experiencia realmente divertida —ciertamente más graciosa de lo que esperaba. Eso sí, no esperen ver una película imprevisible, llena de giros narrativos chocantes y mucha sangre. Ese no es el propósito de “M3GAN”. Lo que quiere hacer el filme, más bien, es entretenernos con una historia sádicamente hilarante, poblada por personajes un poco caricaturescos pero interesantes, y llena de momentos suficientemente satisfactorios (y en algunos casos, algo violentos). Como se mencionó líneas arriba: no es terror, pero la verdad, eso no tiene nada de malo. Si van a verla considerando que se trata de un thriller ocasionalmente tenso y frecuentemente gracioso, la pasarán bien. ¡Que venga “M3GAN 2.0”!

Crítica de Sebastián Zavala Kahn

Comunicador audiovisual y crítico de cine. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP; Maestría en Artes de MetFilm School en Londres; miembro de la APRECI —Asociación de Prensa Cinematográfica—, y la OFCS – Online Film Critics Society, y crítico oficial de Rottentomatoes.com. Integra el staff de las webs de Nintendo Pe, Cinencuentro y Ventana Indiscreta. Maneja el blog de cine Proyectando Ideas desde el 2012. Cofundador de NoEsEnSerie.com y FotografíaCalato.com, y coautor del libro Videogames You Will Never Play, del colectivo Unseen64.

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