Crítica: El hombre Gris, Una experiencia divertida pero superficial.

Sebastián Zavala Kahn
Sebastián Zavala Kahn

Crítico de cine

Por alguna razón, parece que cada vez que Netflix intenta comenzar una nueva franquicia, el resultado final no es el… óptimo. Y no es que esté diciendo que “El hombre gris”, su más reciente intento, sea una película nefasta, ni mucho menos. De hecho, está realizada de manera competente, y ciertamente cuenta con un reparto de primer nivel. Pero tampoco es que se trate de un blocksbuster excepcional, lo cual es toda una (ingrata) sorpresa, considerando que fue dirigida por los Hermanos Russo, y escrita por Christopher Markus y Stephen McFeeley (los guionistas de “Avengers Endgame”). La película no está mal… pero no puedo evitar sentir que pudo ser bastante mejor.

“El hombre gris” tiene como protagonista a Six (Ryan Gosling), el Hombre Gris del título —uno de los operativos de la CIA más letales y competentes que hayan existido. Luego de cumplir con su más reciente tarea, sin embargo, Six logra descubrir uno de los secretos más oscuros de la Agencia, lo cual lleva a su Jefe, Carmichael (Regé Jean-Page) a ponerle un precio a su cabeza. Ahora perseguido por los asesinos más letales del mundo, Six tiene que encontrar alguna manera de sobrevivir, conseguir aliados, y hacer que los secretos de la CIA se hagan públicos. Pero como deben imaginarse, dichas tareas no serán nada fáciles de cumplir, especialmente considerando que está siendo perseguido por Lloyd Hansen (Chris Evans), un asesino independiente de corte psicopático y despiadado.

La trama de “El hombre gris” no es nada del otro mundo —se siente como una versión light de cualquier otra película de espías que hayan visto antes. La narrativa no cuenta con ningún elemento sorprendente o chocante, por lo que si al comenzar la película, tienen alguna idea de lo que pasará o de cómo pasará, lo más probable es que estén en lo cierto. Esto es particularmente frustrante, considerando que mucho del disfrute que uno pueda tener de una historia de espías, está precisamente en sus giros narrativos y situaciones inesperadas. Desgraciadamente, no hay nada de eso en “El hombre gris”, lo cual convierte al filme en una experiencia entretenida, pero frustrantemente genérica.

Algo similar se puede decir de las secuencias de acción. “El hombre gris” está llena de combates mano a mano, balaceras, persecuciones y destrucción, y todo está dirigido de manera cumplidora. Habiendo trabajando por tantos años para Marvel, los Hermanos Russo ciertamente han logrado aprender a coreografiar y escenificar bien sus secuencias de acción, por más de que tiendan a abusar de las cámaras en mano y los cortes rápidos. Es todo bien entretenido y suficientemente brutal —el problema es que nada logra destacar. No hay ninguna secuencia de acción que se sienta particularmente original o emocionante, lo cual le resta mucha personalidad a “El hombre gris”. Incluso la secuencia más “grande” —que involucra al Six de Gosling y un tranvía en Praga— no se siente particularmente novedosa; solo cara y explosiva.

No quiero sonar demasiado negativo porque, como se mencionó líneas arriba, “El hombre gris” no es un desastre. Me gustó que Six, por ejemplo, no sea necesariamente un protagonista infalible o invencible —sí, logra sobrevivir algunas situaciones increíblemente destructivas, pero a la vez, sufre bastante a lo largo de la película; le disparan, lo acuchillan y le pegan, y termina bastante malherido. Y disfruté, también, de los personajes secundarios, muchos de los cuales destacan más debido a la personalidad de sus intérpretes, que a la forma en que han sido escritos. “El hombre gris” cuenta con varios placeres pequeños los cuales, lamentablemente, no son suficientes como para que la película se sienta como un producto redondo o aunque sea cohesivo.

Los actores parecen estar pasándola bien, eso sí. Ryan Gosling logra inyectarle algo de encanto a Six, utilizando su característico sarcasmo para convertirlo en algo más que un héroe de acción genérico. Ana De Armas destaca, también, interpretando a Dani Miranda, una agente competente y aparentemente de buenas intenciones. Y la mayor parte del reparto secundario cuenta con momentos interesantes, por más de que estén desperdiciados —Billy Bob Thornton tiene poco qué hacer, Alfre Woodard aparece solo en un par de escenas, Wagner Moura interpreta a un hacker alemán (¿?), Dhanush protagoniza una intensa secuencia de pelea, y por razones que nunca entenderé, Jessica Henwick no logra dar ni medio puñetazo (quizás la están guardando para la secuela). Quien claramente la pasó de lo lindo durante el rodaje, sin embargo, es Chris Evans —el ex Capitán América interpreta a un villano arquetípico y malévolo (con mostacho y todo), y lo hace sobreactuando de lo lindo.

No hay mucho más que se pueda escribir sobre “El hombre gris”. Se trata de un pseudo-blockbuster más de Netflix; de otra película de gran presupuesto que, desgraciadamente, no termina de cuajar, y que espero logre ser superada por su inevitable secuela. Es el tipo de cinta, pues, que cree que “más” siempre es “mejor»: más acción, más frases lapidarias, más actores famosos, y más efectos visuales digitales. Lamentablemente, tanto exceso resulta en una experiencia divertida pero superficial; visualmente caótica pero nunca bella o siquiera interesante a nivel técnico. “El hombre gris” sirve para pasar un buen rato, especialmente si no tienen nada mejor que hacer, pero como el comienzo de una nueva franquicia… bueno, el resultado, como ya deben saber, no ha sido el optimo. Aunque sea está mejor que “Red Notice” (lo cual no es decir mucho).

Crítica de Sebastián Zavala Kahn

Comunicador audiovisual y crítico de cine. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP; Maestría en Artes de MetFilm School en Londres; miembro de la APRECI —Asociación de Prensa Cinematográfica—, y la OFCS – Online Film Critics Society, y crítico oficial de Rottentomatoes.com. Integra el staff de las webs de Nintendo Pe, Cinencuentro y Ventana Indiscreta. Maneja el blog de cine Proyectando Ideas desde el 2012. Cofundador de NoEsEnSerie.com y FotografíaCalato.com, y coautor del libro Videogames You Will Never Play, del colectivo Unseen64.