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CRÍTICA: Rich Flu – cuando los ricos caen

CRÍTICA: Rich Flu – cuando los ricos caen

Sebastian Zavala Kahn

Crítico de cine

Rich Flu” es el tipo de película que, hasta cierto punto, desperdicia una premisa llena de potencial, entregándonos una experiencia cinematográfica por momentos tensa y en general expertamente actuada, pero a la vez narrativamente irregular. Dirigida por el español Galder Gaztelu-Urrutia (“El hoyo” y su secuela, ambas de Netflix), el filme es, de hecho, una producción enteramente española, solo que de ambiciones globales, en inglés y protagonizada por actores de talla internacional. El resultado es una cinta que tiene mucho que decir —demasiado, de hecho, lo cual termina por hacer que se sienta enredada y desordenada.

“Rich Flu” tiene como protagonista a Laura Palmer (Mary Elizabeth Winstead), una ejecutiva de cine que, al inicio de la historia, vemos recibir diferentes pitches de películas, uno de los cuales se parece bastante a lo que termina sucediendo en este filme. Luego de eso, nos enteramos de que ha sido invitada a Alaska por el CEO de su empresa productora, el millonario Sebastian Snail Sr. (Timothy Spall), que aparentemente tiene una sorpresa. Y al llegar a dicho lugar recóndito, Laura se encuentra, efectivamente, con algo inesperado: una nueva propuesta económica que la convierte a ella y a mucha gente más en millonaria.

Pero hay un problema. Justo mientras estaba viajando, comenzó a desarrollarse una nueva pandemia mundial, la cual, al parecer, solo afecta a los multimillonarios y tiene como primer síntoma un brillo poco natural de los dientes. Es así que, no de casualidad, Laura se termina haciendo rica en el peor momento posible, lo cual la motiva a hacer todo lo que pueda por a) deshacerse de su plata y b) rescatar a su hija. Lo primero es lógicamente complicado, y lo segundo es difícil, también, ya que nuestra protagonista se encuentra en pleno proceso de divorcio de su esposo inglés, Tony (Rafe Spall), quien ahora vive en Barcelona con su hija, Ana (Dixie Egerickx), y no quiere mudarse con su madre a Londres. Pero con este nuevo y misterioso virus, a Laura no le queda más que irse a las afueras de Barcelona para recuperar a su hija e intentar sobrevivir.

“Rich Flu” es muchas cosas: una sátira del mundo del cine y los ejecutivos que solo piensan en dinero; un comentario social sobre los ricos que no hacen más que acumular más y más plata; e incluso una crítica del capitalismo, el comunismo (quizás) y los problemas por los que tienen que pasar los refugiados políticos. Es demasiado, y esto trae consigo dos problemas: primero, la sensación de que estamos viendo una historia foco enfocada y desordenada, y segundo, cambios de tono por momentos chocantes pero en general confusos (consideren la escena en que un extra lanza a un perro a un lado, y este termina muriendo de la forma más exagerada posible; ¿cuál era el punto de eso?).

Claramente, Gaztelu-Urrutia es alguien que no le tiene ni respeto ni paciencia a los ricos; eso ya había quedado más que claro con las películas de “El hoyo”. Pero lo que hace acá es elegir diversos objetivos, agarrando de punto no solo a los empresarios billonarios, sino también a los nuevos y a los gobiernos de la Unión Europea. Lo último queda claro en el tercer acto de la película, que pasa de ser un thriller bastante tenso a una historia de supervivencia, primero en un campo de refugiados (donde los millonarios blancos ahora son los que huyen, en vez de las minorías pobres), y luego en una comuna socialista. Cada parte de “Rich Flu” es interesante, pero el haberlas mezclado todas en una sola película no es del todo coherente.

Eso sí, debo darle puntos extra a “Rich Flu” por cómo concluye. ¿Es algo repentino el final? Pues sí. ¿Es desesperanzador y cínico? Definitivamente. Pero de hecho se siente como la conclusión adecuada para esta historia, protagonizada por personajes que, valgan verdades, pasan de ser imperfectos a ser prácticamente irredimibles. La única que se salva es Ana porque, fuera de ser una adolescente rebelde, no tiene mayor caracterización. Laura, por su parte, cruza ciertas líneas que hacen muy difícil empatizar con ella, y Tony, a pesar de tomar ciertas decisiones intrigantes –la última, algo ridícula, eso sí–, durante buena parte de la película se comporta como un verdadero idiota.

Eso sí, no me puedo quejar ni de las actuaciones ni del apartado técnico. Respecto a lo primero, todos hacen un excelente trabajo con sus personajes –Winstead, en particular, logra otorgarle algo de dimensión a Laura, y ambos Spall destacan; el padre la pasa de lo lindo interpretando a un CEO al que no le importa nada, y el hijo se toma las cosas en serio, otorgándole peso a la historia. Y sobre lo segundo, Gaztelu-Urrutia dirige con convicción, usando cámaras nerviosas en mano y un montaje algo errático para darle intensidad e inmediatez a la narrativa. Los efectos visuales son sorprendentemente buenos, y en general, “Rich Flu” nunca se llega a sentir barata (ja) ni limitada.

No obstante, “Rich Flu” no termina de cuajar. Más que como una narrativa cohesiva y profunda, se siente como un montón de elementos dispares que muy bien podrían haber resultado en una serie, o en dos o tres películas individuales. Tal y como aparecen acá, no hacen más que confundir al espectador, dejándolo con más preguntas que respuestas (aunque valgan verdades, con una sensación clara de lo que el director piensa de los ricos y la sociedad que los ayuda en absolutamente todo). Sin embargo, por más que el producto final no me haya fascinado, igual admiro a “Rich Flu”. Toma riesgos, intenta decir mucho y por lo menos no se le puede acusar de poco ambiciosa.

Nota: Vi este film gracias a un screenercortesía de Vertical y Prodigy Public Relations.

Crítica de Sebastián Zavala Kahn

Comunicador audiovisual y crítico de cine. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP; Maestría en Artes de MetFilm School en Londres; miembro de la APRECI —Asociación de Prensa Cinematográfica—, la OFCS – Online Film Critics Society y la IFSC – International Film Society Critics, y crítico oficial de Rottentomatoes.com. Integra el staff de las webs de Nintendo Pe, Cinencuentro y Ventana Indiscreta. Maneja la cuenta de cine SebaZavaReviews desde el 2012. Cofundador de NoEsEnSerie.com y FotografíaCalato.com, y coautor del libro Videogames You Will Never Play, del colectivo Unseen64.

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