Crítica “Papá Youtuber”, una comedia con buen ritmo y que termina siendo bastante entretenida


Por Sebastián Zavala Kahn

Como en el Cine” es, posiblemente, mi comedia peruana favorita. Se trata de un proyecto engendrado por Gonzalo Ladines, el cual se nota a leguas es muy personal para él, combinando experiencias propias con algo de sátira del mundo audiovisual local, incontables referencias cinematográficas, y actuaciones hilarantes de parte de artistas como Manuel Gold (Tesoro Nacional) y Pietro Sibille. No es una película perfecta, pero es lo suficientemente original como para resaltar de entre tanta comedia genérica, las cuales generalmente se aprovechan únicamente de su protagonista (famoso) o de situaciones forzadas para tratar de generar risas.

Pero más importante, “Como en el Cine” también sirvió de barómetro, junto con la divertida serie web “Los Cinéfilos”, para medir el tipo de carrera que podría llegar a tener Ladines. Lo cual, por supuesto, nos lleva a “Papá Youtuber”, el primer largometraje realizado por la productora que ha fundado junto a Fernando Villarán (“Viejos Amigos”), “Funny Games Films”. Acá, Ladines solo funge de coguionista, dejándole el rol de director a Villarán, pero al igual que en los proyectos ya mencionados, sus huellas se hacen notar por todas partes. “Papá Youtuber” no está al mismo nivel que la primera película de Ladines, pero considerando lo terrible que hubiese podido ser —si uno toma como referencia los trailers, por ejemplo—, definitivamente no está del todo mal.

Carlos Carlín interpreta a un padre de familia estricto, un vendedor de seguros a quien le hubiese gustado estudiar música, pero que debido a diversas situaciones personales y familiares, tuvo que trabajar desde joven para mantener a su madre, y luego, a su esposa (Gianella Neyra) e hijos (Tiago Bejar y Valentina Izquierdo). Su vida cambia, sin embargo, cuando es despedido por su joven jefe (el siempre hilarante Manuel Gold), situación que no planea revelarle a su esposa, especialmente ahora que está embarazada. Empecinado en evitar las deudas, nuestro protagonista comienza a recursearse, hasta que su grupo de amigos (conformados por Pelo Madueño, Paul Vega y Emilram Cossío) le hacen notar que lo que está de moda hoy en día son los Youtubers.

Después de todo, si uno termina “viralizándose” por YouTube, puede terminar ganando mucho dinero, razón por la que el supuesto padre cuadriculado le pide ayuda a sus hijos para convertirse en una nueva estrella de la Internet. Y eso es precisamente lo que sucede (aunque de manera algo involuntaria). Lo que primero parece ser un pasatiempo gracioso y hasta absurdo, sin embargo, traerá consigo consecuencias que ninguno de estos personajes se hubiera imaginado en un inicio, y que harán que nuestro protagonista comience a valorar más a su familia, y el cariño que debería estarles dando.

El arco por el que atraviesa el personaje de Carlín ha sido visto en incontables películas comerciales, desde comedias ligeras como estas, hasta dramas más intensos. No obstante, sigue siendo válido. A diferencia de otras comedias nacionales, “Papá Youtuber” tiene algo que decir; no se limita a simplemente desarrollar una premisa (en este caso, la de un padre mayor de cuarenta años que decide convertirse en Youtuber), si no más bien decide incluir algo de contenido temático, como para tener mensajes que complementen a la trama general. En este caso, tenemos un comentario sobre la crisis de la mediana edad y la manera en que un despido tardío puede afectar la vida de un hombre cuarentón, así como el valor que se le debe dar a la familia, especialmente en contraste con la adicción al trabajo.

Nuevamente, no es nada revolucionario (de hecho, el mensaje principal de la película me recordó bastante a “Jingle all the way”, con el gran Arnoldo), pero está transmitido de manera eficiente por el guión de Ladines y Villarán. Además, ayuda el que el filme nunca se torne demasiado cursi, mezclando el drama con la comedia de manera bastante consistente, sin perder el tono algo jocoso que se hace evidente desde las primeras escenas. “Papá Youtuber” no se toma demasiado en serio a sí misma, pero felizmente, tampoco convierte a sus protagonistas en caricaturas andantes. Sí, Carlín cae un poco mal durante situaciones en las que debería generar empatía —lo cual dificulta el desarrollo de su arco de redención—, y sí, el personaje de Gianella Neyra es un ama de casa frustrantemente inerte, pero no son defectos que logren malograr la experiencia general de ver la película.

Lo que sí fastidia, sin embargo, es el product placement. Lamentablemente, se trata de un punto que uno termina mencionando a la hora de escribir sobre casi todas las películas peruanas. En este caso, el problema no es que tengamos escenas con look de comercial, como en “Ceviche de Tiburón”, o ridículos primeros planos de marcas, como en “Guerrero”; acá lo fastidioso es la frecuencia con la que aparecen los auspiciadores, especialmente hacia el principio de la película. Aparentemente, todos los personajes comen en Pardo’s Chicken, tienen Movistar, y estudian en la USIL. Entiendo que es necesario apelar a las marcas para conseguir financiamiento, pero ya es hora de que las mismas entiendan que tener una presencia tan molesta, no las beneficia ni a ellas, ni a la película.

Adicionalmente, por más que Carlín y Neyra estén bastante bien, muchos de los personajes secundarios no tienen mucho qué hacer. De hecho, quienes resaltan más son solo dos: Pelo Madueño y su INCREÍBLE risa (en serio, es contagiosa), y Emilram Cossío, uno de los actores nacionales más infravalorados trabajando hoy en día, quien se manda con un memorable monólogo sobre la desestigmatización de los padres que se quedan en casa. Al resto, desgraciadamente, no les va igual de bien. Jely Reátegui y Ebely Ortiz tienen como dos líneas de diálogo cada una, y Paul Vega aparece en unas cuantas escenas como parte del grupo de amigos de Carlín. En todo caso, los cameos son más memorables, especialmente el de Jorge Chiarella como un atípico doctor.

Por más que parezca ser una nueva comedia nacional estilo Tondero —más que nada gracias al material promocional, incluyendo los trailers, y hasta el afiche—, “Papá Youtuber” termina siendo bastante entretenida. No todos los chistes funcionan, la mayoría de los personajes están de adorno, y el product placement es bastante intrusivo, pero la película se mueve a buen ritmo (y no es larga), está llena de momentos sorprendentemente graciosos (incluyendo el videoclip estilo “Tongo” con el que se manda el protagonista), y más importante, tiene un par de mensajes qué transmitir, como para complementar la comedia. Sigo prefiriendo “Como en el Cine”, pero “Papá Youtuber” tampoco está mal. Habrá que ver si es que el siguiente proyecto de Ladines y Villarán para Funny Games Films sigue con la misma línea; la idea es que se diferencien de productoras como Tondero o Big Bang Films, y encuentren su propia voz. No tendrían por qué no hacerlo.

Crítica de Sebastián Zavala Kahn
Asistente de dirección y crítico de cine. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP, miembro de la APRECI —Asociación de Prensa Cinematográfica—, y crítico oficial de Rottentomatoes.com y Tomatazos.com. Integra el staff de la revista MasGamers, las webs de Nintendo Pe y Fans de Zelda Perú, y el portal web Cinencuentro. Adicionalmente, es YouTuber para el canal Aprieta Start, escribe para el blog de la Agenda Cultural En Lima, el blog de Multicines Cinestar, y formó parte del staff de prensa del 18 Festival de Cine de Lima. También trabaja como fotógrafo para Star Wars Fan Club Perú. Desde enero del 2012 publica críticas y comentarios de cine en el blog Proyectando Ideas. Cofundador y editor en FotografíaCalato.com, y coautor del libro sobre videojuegos Videogames You Will Never Play, del colectivo Unseen64.

Web: www.sebastianzavala.com
Twitter: @sebastianzavala

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